Instrucciones para el cuidado de la seda
El cuidado correcto asegurará que sus productos de seda duren años sin perder su calidad.
Deben observarse algunas reglas importantes, ya que la seda es una fibra natural y no puede tratarse con la misma facilidad que, por ejemplo, las fibras sintéticas.
Por favor, preste especial atención a las siguientes instrucciones:
-
Nunca rocíe la seda con perfume o desodorante.
-
Nunca blanquee la seda.
-
Nunca exponga la seda a la luz solar directa durante períodos prolongados.
-
No rocíe la seda con agua mientras la plancha.
-
No trate las manchas individuales con agua.
-
Siempre planche solo la parte trasera.
-
Nunca escurra.
A diferencia de la opinión generalizada de que la seda solo se puede limpiar en seco, los productos de seda se pueden lavar a mano sin dañarse.
- Use un jabón suave o champús especialmente formulados para seda.
-
Remoje la seda en agua tibia durante 3-5 minutos (si la seda es oscura o estampada, no la deje en remojo. Simplemente lávela rápidamente en agua fría).
-
Mueva suavemente la tela de un lado a otro durante el remojo (¡No escurra!). Manipule la seda mojada con aún más cuidado, ya que es muy delicada.
-
Después de un máximo de 5 minutos, retire la seda del agua y enjuague la tela con agua fría, añadiendo una cucharadita de vinagre para eliminar completamente el jabón.
-
Envuelva la seda en una toalla seca para eliminar el líquido restante. Use varias capas si la seda es oscura o estampada.
-
Extienda la seda y estírela suavemente por las esquinas.
-
Plánchela. La seda siempre debe plancharse por el revés. Siempre debe estar ligeramente húmeda. ¡Verifique la configuración de su plancha! ¡No planche la seda demasiado caliente! Siempre recuerde que la seda es una estructura proteica muy similar al cabello humano. El calor la dañará.
Observe estas consideraciones y disfrutará de sus productos de seda durante mucho tiempo.